
Mabel Rocío Zabaleta Mercado
El año 2022 se convirtió en el año de la actualización curricular al interior de la Universidad Mayor de San Simón por instrucción rectoral, varias facultades, carreras y programas académicos comenzaron con un proceso que involucra fases que requieren de la conformación de equipos docentes y estudiantiles completamente involucrados en el análisis de: la currícula, contenidos, niveles de formación, mercado laboral, exigencias de los empleadores, seguimiento de graduados entre otras.
¿Qué cambiar en la carrera?
La carrera de Comunicación Social de la UMSS asumió la actualización curricular como elemento de la gestión académica desde mediados de la gestión 2021, iniciando con el diagnóstico interno y externo y con la generación de espacios de intercambio de criterios y experiencias tanto en el área de graduados, especialistas, docentes, representantes de medios, estudiantes, entre otros.
Tras el diagnóstico se llegó a las siguientes conclusiones: el modelo de formación de comunicadores ha experimentado una transformación paradigmática que debe cambiar los contenidos de la mayoría de las asignaturas pues del paradigma mass media se ha pasado a un nuevo paradigma denominado digital o transmedia; el sistema de medios de comunicación de masas ha agotado su modelo institucional de producción de información y no es sostenible en el actual momento histórico, las nuevas narrativas exigen un comunicador con habilidades multiformato, multicontenido y multiplataforma.
Sin embargo, en el caso de la Universidad Mayor de San Simón de Cochabamba el actual Plan Curricular y el perfil profesional data del año 2007, casi quince años de vigencia sin ninguna actualización o modificación; este aspecto determina que, en términos de actualización y competitividad, cuando menos, se encuentra en un desfase temporal.
Los resultados del diagnóstico obligan a todos los medios a cuestionar todas sus formas institucionales de funcionamiento, incluso su forma de sobrevivencia y de manejo de la agenda, la estructura de titulares, los elementos de composición de sus planteles de profesionales, la relación con sus públicos y la búsqueda de nuevos nichos de evolución: un complejo contexto en el que se está decidiendo la suerte de qué medios sobrevivirán al proceso y cuáles definitivamente no podrán adaptarse al nuevo modelo narrativo.
Se encuentra un desconocimiento de los medios para monetizar su cantidad de visitas en sus espacios digitales y diversificar su modelo de ingresos por calidad de información producida.
El mercado laboral del comunicador
El Sistema laboral basado en producción industrial de contenidos con modelo de jerarquías y roles especializados ya no funciona en el medio de comunicación, se requiere personal innovador que permita cambiar lenguajes, temas y formatos de presentación de información.
Modelo de producción burocrático y extenuante, con múltiples eslabones de revisión y control de calidad que determina escasa productividad del comunicador, no hay capacidad de modificar las estructuras temáticas, los enfoques y los géneros por imposición jerárquica institucional. Este aspecto se traduce en el uso constante de los mismos recursos de titulación, mismos géneros, acceso a las mismas fuentes institucionales.
Sistema de comercialización clásico sin oportunidades de innovación real y creativa, nace de un comportamiento institucional que no se percató de los cambios en las audiencias y por ello no invirtió en reformar con éxito sus salas de redacción y su modelo de empleabilidad.
Alto costo de producción en los periódicos y revistas genera que el tiraje no recupere ni el 40 por ciento de la inversión (sueldos, impuestos, infraestructura, costos de funcionamiento, personal, insumos) a eso se suma que los anuncios publicitarios se han reducido en un 80 por ciento en medios impresos y radiofónicos y se han ido a la televisión y ámbitos digitales.
Las audiencias han migrado y consideran que los costos de un periódico son extremadamente altos para la cantidad de información que puede ofrecer. Radios y Periódicos no son un mercado laboral que permita la inclusión de graduados jóvenes porque no tiene las condiciones mínimas para dar estabilidad laboral ni para el desarrollo de una carrera profesional con una proyección adecuada.
La formación de los comunicadores
En el caso de la formación universitaria el diagnóstico mostró a comunicadores educados en base a una lógica de Monomedio (lenguaje televisivo, lenguaje radiofónico, géneros y formatos referidos a un solo tipo de medio) al tener una formación reduccionista en términos de que sólo han recibido formación específica para un tipo de medio.
La mayoría de los egresados y titulados han sido formados en el modelo clásico de comunicador, enfoques teóricos sobrepasados, modelos productivos de data antigua, manejo de lenguajes obsoletos, desconocimiento de las nuevas herramientas de producción y diseño.
Los empleadores plantean nuevos retos, alfabetos digitales, que comprendan la dinámica con los usuarios, que actualicen la web constantemente, que produzcan información con recursos crossmedia, multimedia y múltiples formatos.
Innovación de géneros y formatos, cercanos a lo que los usuarios exigen hoy, con la rapidez y extensión que hoy es necesaria, reinventar los géneros, los lenguajes, ser creativos en términos de manejo de temas y de historias.
Capacidades múltiples para generar sus propios materiales en lenguajes diversos (texto, audio, hipertexto, infografía, edición de video, fotografía, diseño, animación 2D y 3D).
Investigación aplicada a bases de datos y a métricas de interacción de usuarios en redes sociales y plataformas así como la segmentación de comunidades de seguidores para realizar inversiones directas en la difusión asegurada de ciertos tipos de formatos de contenido.
Al margen de lo planteado como exigencia mínima para enfrentar un proceso de actualización curricular, urge la creación de líneas y equipos de actualización teórica e investigativa con liderazgos docentes visibles y reconocidos, en estos equipos de discusión y análisis se debe asumir con humildad y respeto la necesidad de actualizar a los actores del proceso pedagógico, compartir miradas, desafíos, utopías, reconocer nuestras limitaciones y nuestras resistencias al cambio para, desde adentro, recoger las experiencias y convertirlas en insumos de trabajo colectivo.

Escrito por Relaciones Públicas y Protocolo 2023



