Vuela alto Elenita a los brazos de nuestro Creador

SEMBLANZAS UNIVERSITARIAS «La Elenita»

junio 09, 2023

Vuela alto Elenita a los brazos de nuestro Creador

Elena Pacara Janco en su puesto de venta dentro de la UMSS

Datos y Fotografía con base a RRPP-UMSS

Camila Valeria Antezana Ortega

Elena Pacara Janco, "la elenita" como muchos le dicen, atiende su puesto de venta desde hace 40 años en el Paseo Autonómico. En los últimos días se vio interrumpido su trabajo por problemas de salud que viene arrastrando desde algún tiempo. Su jornada comienza a las 7 de la mañana y se extiende hasta las 22 horas.

Desde 1984 el kiosko de la Elenita atiende a los estudiantes, docentes y administrativos con los diferentes productos que van desde el dulce, una galleta, cigarrillos hasta una tarjeta telefónica. Todos alguna vez hemos tenido una oportunidad de conversar con ella y sentir el gran cariño que le tiene la universidad.

En parte de su vida. Así lo siente.

Hoy se encuentra delicada de salud, desde Tiempo Universitario queremos hacer conocer su testimonio de vida y además por ser una de las personalidades que hicieron de la universidad su vida.

T.U: ¿Elenita, de dónde eres, puedes hablarnos de tu familia?

Soy del Norte de Potosí, mi comunidad se llama Cojti. Yo me vine a la ciudad a los 16 años a trabajar y poder ayudar a mi familia. Mis papas no podían mantenernos.

Como soy la mayor, todo era trabajar, no me quedaba otra que trabajar en casa. También ayudaba a mi mamá cuidando a mis hermanos menores. No tuve niñez como otros niños.

Ser la mayor tiene muchas responsabilidades, ayudaba a mi mamá y mi papá, sembrando maíz,haba,trigo y papa. Muchas veces no vendíamos, todo se quedaba para consumo familiar. Por eso me vine a Cochabamba para trabajar y poder mandar dinero a mis hermanos que eran chicos.

Mi papá se llamaba Elías Pacara y mi mamá Anacleta Janco que falleció hace unos años. Mis hermanos son Hermógenes, Alejandra, Faviola y Abel. Algunos viven en Cochabamba y otros en Sucre.

Cuando llegué, a los 16 años, empecé a trabajar primero como empleada en una casa por el seminario y luego en la calle España. No se ganaba bien y tuve que buscar otros trabajos. Muchos me colaboraron y otros no, me tratan mal.

T.U: ¿Cómo llega a instalar tu puesto de venta en la UMSS, en El Paseo Autonómico?

Aquí, estoy unos 40 años. Me acuerdo que esas veces de rector estaba el Dr. Jorge Trigo Andia, muy buena persona, no me dijeron nada. Al principio solo vendía dulces y poco a poco fui surtiendo con más productos para atender a los estudiante y los docentes. Todos los administrativos eran mis caseros, yo les conocÍa a todos porque siempre me venían a comprar.

Sobre el lugar, no me acuerdo, pero todos pasaban por aquí y podían ver mis productos. Mis caseritos venían directo a mi puesto y por eso no me fui a otro lugar, ya me conocían. Yo les conocía a los estudiantes, docentes por sus nombres, sus apodos, todos nos conocíamos, era muy bonito.

Me acuerdo que algunos estudiantes venían a mi puesto a contarme sus problemas familiares, con sus parejas, incluso me pedían consejos. Era como su mamá. Otros docentes estaban muy apurados se alzaban dulces, cigarrillos y se iban a sus clases, luego volvían y me pagaban.

Había esa confianza. Lo mismo me pasaba con los administrativos, les fiaba y luego me pagaban. Mis caseros de siempre eran de la UPSI, DUEA, PTAG, del postgrado de economía, de trámites, de registros.

Esas épocas no había muchos kioskos. Ahora hay mucha competencia, desde la calle hasta el fondo, lleno de kioskos y venden de todo. Mis ventas bajaron, ya no se vende como antes.

T.U: ¿Desde qué hora atiendes en tu puesto de venta y qué vendes más?

Mi costumbre es levantarme a las 5 de la mañana, hago mis cosas de la casa y también alisto las cosas que debo llevar al kiosko. Mi casa no es lejos, vivo en la zona las cuadras. A veces, me da el tiempo para ir al mercado para unas compras cuando faltan cosas. Trato de surtir lo más que puedo para vender.

A las 7 de la mañana ya abro el puesto y cuando voy de compras llego a las 8:00. Mi jornada es desde esa hora hasta las 10 de la noche. Almuerzo en el kiosko y atiendo todo desde mi venta. Los docentes, administrativos y estudiantes me compran galletas, refrescos, chocolates, cosas de comer, también cigarrillos y tarjetas telefónicas.

Los sábados me quedo hasta las 14:00 y los domingos me dedico a las labores de la casa, siempre hay cosas que hacer y a veces no alcanza el tiempo.

Elenita con su familia

T.U: ¿Cómo es la universidad de antes y cómo es la de ahora?

Antes era vacío ahora es lleno. Hay más estudiantes que tienen clases desde madrugada hasta en la noche. El Paseo Autonómico siempre está lleno de estudiantes, docentes que van a sus clases. También hay nuevas construcciones, edificios que hacen ver a la universidad más grande. Por eso también se ven más conflictos, más peleas.

Como por ejemplo el 2015 cuando se cerró la universidad, no había ingreso y no podía vender, no sabía cómo mantener a mi familia, tuve que salir a la calle, a la plaza Sucre con mis productos. Otro, fue el COVID 19, perdí todos mis productos, no había cómo ingresar, gasté mis ahorros, me quedé sin dinero. Fue muy duro volver a levantarse otra vez.

También se puede ver más problemas de las autoridades con los estudiantes. Hasta ahora, se instalan en el edificio del Vicerrectorado para realizar sus reclamos. Hacen huelgas de hambre se enfrentan entre estudiantes. Desde aquí todo se ve.

T.U: ¿En su opinión, cómo es la vida de un universitario?

Por la confianza que me tienen a veces me siento como su mamá. Así como la mamá siente, sufre cuando algún hijo le va mal en sus estudios o no le fue mal en algún examen vienen a mi puesto a contarme. Se desahogan y trato de darles algunos consejos para que puedan seguir con sus estudios. Les digo que si van a cambiar de carrera lo piensen bien, lo mismo si van abandonar el semestre.

Me cuentan hasta cómo les tratan algunos docentes, especialmente cuando son humildes, les tratan mal. Ahí les digo que se deben sacrificar para no volver a su pueblo con las manos vacías. Les recomiendo que estudien con más ganas y le demuestren a ese docente que pueden.   

T.U: ¿Qué significa para ti la universidad?

Lo mejor que me pasó fue llegar a la UMSS. Estoy con 60 años y en todos estos años viví de todo un poco. Gracias a este puesto de venta logré ayudar a mis hermanos, el alquiler de la casa, les compraba ropa y también pagaba sus estudios. A esta edad, me siento parte de la universidad, es como mi casa, mi familia.

Mi puesto es mi vida, venda o no venda, igual me gusta estar aquí.

Elena Pacara Janco

Escrito por Relaciones Públicas y Protocolo 2023